El conocimiento del hombre

Montaigne recopiló en estos cientos de páginas decenas de temas que le preocupaban, le interesaban o, simplemente, consideraba dignos de reflexión: habla sobre la tristeza, la educación, la amistad, la vanidad, el amor, los libros, la virtud, la ira, etc; es el acercamiento íntimo que su autor imprimió: Montaigne aborda los asuntos desde una óptica personal, colocándose como referente y utilizando la subjetividad como fuente de conocimiento, el escritor busca profundizar  los temas con el objetivo de ser aprendiz de sí mismo: mediante la reflexión se comprende mejor y trata de aprender junto con el propio lector.

La sabiduría moral que contienen los ensayos de Montaigne la educación que nos propone; la ética y por ello sus consignas apelan a sentimientos, virtudes y deseos. Elabora su pensamiento  para ofrecer una enseñanza al más puro estilo socrático: extrayendo de su interlocutor —su lector, en este caso— los conocimientos que posee. Para ello se basa una y otra vez en cientos de ejemplos extraídos de fuentes clásicas. Montaigne hablaba el latín como una segunda lengua y de ahí que la mayoría de las citas pertenezcan a escritores y filósofos latinos.

Montaigne no escribe un “Tratado”  pone en entredicho las verdades de su propio conocimiento como algo absoluto: es escéptico, duda. Crítica aspectos de la cultura (ciencia, filosofía, política y religión) y las consecuencias a las que conduce al hombre;  descubre que el hombre tiende a estimarse por encima de todas las demás cosas. Montaigne propone la prudencia y la tranquilidad en todos los aspectos de la vida, además comprende al hombre en su naturaleza mutable y cambiante, no fija y monolítica.

 El cuerpo y sus placeres no deben ser algo a evitar y de lo que avergonzarse, ya que dios nos ha dado un cuerpo no para sentir vergüenza de él o para mortificarlo y reprimirlo, pero si a llevarse con moderación y mesura los placeres mundanos y corporales, pero no por ignorancia o miedo, sino por conocimiento y por las consecuencias dañinas que nos puede suponer cualquier cosa en exceso.

A pesar de ser católico Montaigne recrimina a los suyos sus defectos y fallos y considerar las virtudes y aspectos positivos de los protestantes. Pero sin crear en sus textos una guerra entre los dos grupos, pide ser tolerante con las opiniones y posturas diferentes a la suya, además demuestra ser alguien más preocupado por intentar conocerse a sí mismo y guiarse por la templanza, que de aprender lecciones y dogmas de memoria y caer en fanatismo.

 

El anticristo

Nietzsche el autor de este libro

Entramos en debate en la escuela siempre por el mismo tema, la religión. Somos un grupo pequeño pero cada uno tiene sus ideas muy firmes sobre Dios y sus posturas religiosas. Yo también tengo la mía. No creo en ningún dios, solo en lo que puede ser comprobable o aquello que pueda percibir con mis sentidos, creo en mi persona  en los que me rodean, en el trabajo arduo y la perseverancia, esas son mis posturas espirituales.  

Sin embargo somos bombardeados todo el tiempo por pertenecer o creer en tal o cual cosa, forma parte de la cultura tener una base espiritual bien fundamentada, es por eso que me parece absurdo que el trabajo de algunas religiones consista en el proceso de evangelizacion, donde envían a jovenes de casa en casa a platicar la palabra de dios, con biblia en mano y algunos otros libros como el Anticristo de eh comprobado que muchos de ellos no conocen su religion ni un poquito y que su labor en vez de venir del deseo de evangelizar y ayudar a sus hermanos a la conversion y el perdon de su dios, solo es una practica obligada que demuestra que falta escuela para comprender y entender los parámetros de la religion. 

“No puedo creer en un Dios que quiera ser alabado todo el tiempo.”                                                                  

Un recurso muy socorrido es recurrir a la religión cuando por causa de enfermedad o muerte de algún ser querido se pierde la paz y se necesita tener un fundamento espiritual solido, para poder pensar que tu ser querido esta en el cielo. Pero que fasil es cambiar de parecer cuando los momentos malos llegan a nuestras visas, que sencillo resulta convertirse a la religión cuando no se tiene trabajo o el dinero es insuficiente, entonces es cuando dios esta presente en nuestras vidas, Dios es el recurso de los que necesitan con urgencia de su ayuda; cuando pasa la tempestad, de la misma forma que los problemas el pasa a segundo termino.                                                                                                  

“Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.”      

Lo mas importante sin tomar en cuenta que religion profeses es que lejos de los parametros de la misma; no te veas persuadido o influenciado por sus reglas o imposiciones sino que vivamos con intensidad y sin crear en nuestra mente significados malversados del bien y el mal. El equilibrio siempre clave, el fanatismo enferma el alma.